10.2.13

The day the music died


Supongo que muchos de vosotros habréis escuchado la canción "American Pie" de Don McLean, y como a mi, os gustará mucho. Pues bien, este post va de un fatídico accidente, que fue el que inspiró esta obra del músico americano. La tragedia de la que os hablo tuvo lugar el día 3 de Febrero de 1959, conocido mundialmente como "The day the music died" 

Os pongo un poco en situación presentando a los protagonistas de esta historia, tres músicos jóvenes y con mucho talento, que seguro os suenan ellos y si no, sus canciones.

Buddy Holly

Músico norteamericano, nacido en 1936 y considerado iniciador del movimiento Rock&Roll en los 50, precursor de grupos de la talla de The Beatles, The Hollies, The Beach Boys, The Rolling Stones, el propio Don McLean o Bob Dylan, y esto con solo 5 años de trayectoria. Entre sus éxitos destaca "That'll be the day" con el grupo Buddy Holly & The crickets que vio la luz en 1957.

                                             


The Big Bopper 

Americano como Holly, cuyo nombre real era Jiles Perry Richardson, aunque todos lo conocemos por su nombre artístico.  Jiles lanzó su trabajo más popular, «Chantilly Lace», que fue la tercera canción más escuchada en 1958. Además de como cantante y autor, era conocido por ser una gran Disc jockey, y por ser un auténtico genio tocando la guitarra. Os dejo un vídeo de su actuación en el Show de Dick Clarck en Diciembre de 1958.



Ritchie Valens

Nombre real Ricardo Esteban Valenzuela Reyes, por lo que como habréis podido imaginar tenía origen mejicano, pero nació también en EEUU. Pionero del rock and roll, y para mi el caso más llamativo, ya que debido a la tragedia que os voy a contar, la trayectoria de Valens solo duró 8 meses. Quizás su nombre per se no os suene a todos, pero y si os digo "Para bailar la Bamba..." sí ¿verdad? pues Valens fue su creador. Bueno, en realidad La Bamba era una canción popular mejicana, de Son Jarocho, que él adaptó con ritmo de Rock&Roll, convirtiéndola en un éxito en 1958. Artistas de la talla de Carlos Santana, fueron inspirados por la música de este joven cantante, que el día que murió la música solo tenía 17 años. 



Pues bien, como os decía el 3 de Febrero de 1959, estos tres músicos se unieron a la gira "Winter Dance Party" en EEUU. Tras actuar en Iowa, Buddy Holly (cansado del autobús, que como entenderéis no tenía nada que ver con los que transportan músicos hoy en día) decidió alquilar una avioneta con sus compañeros y convenció a Roger Peterson, un piloto de solo 21 años, para que los llevara a Fargo, su próximo destino. 

Dentro de los acontecimientos que llevaron a que estos tres músicos se encontraran juntos en el avión, cabe destacar que Ritchie se jugó su sitio en el mismo a cara o cruz con el guitarrista de Buddy Holly, y el bajista decidió ceder su asiento en el avión a Big Bopper, ya que este último no se encontraba bien.  Así, después de empaquetar todos los instrumentos y acomodarse, los músicos despegaron en el avión con destino Dacota del Norte, el cual se mantuvo en el aire solo unos minutos. Aunque nadie sabe con certeza que ocurrió, todo apunta a que Peterson se encontró con una inesperada ventisca, perdió visibilidad y el control del avión, el cual cayó en picado sobre un campo de trigo, causando la muerte de los cuatro ocupantes.

De esta manera acabó la carrera de estos músicos, con una serie de coincidencias y acontecimientos aparentemente banales que los llevaron a estar sentados en ese avión esa noche de 1959. 

No puedo evitar pensar que habría pasado si Buddy Holly no hubiese perdido la paciencia con el autobús, a lo mejor hubiese creado el mayor éxito de la historia del Rock una semana después, o tal vez sin su muerte, The Beatles no habrían sido lo que fueron, influenciados por el músico fallecido. 
Del mismo modo, si por ejemplo algo tan nimio como el vuelo de una moneda hubiese sido distinto, y Ritchie hubiese perdido su sitio en el avión, quizás su carrera habría durado años y ahora disfrutaríamos de numerosos éxitos compuestos por él.

Lo cierto es que son tan casuales los hechos que provocaron el accidente, tan imposibles de controlar, que me hacen pensar que ya que en esta vida no es posible saber si alguna vez, cuándo y por qué nos estrellaremos, es importante que siempre disfrutemos del vuelo. 


No hay comentarios:

Publicar un comentario