Comenzando por alejarse del miedo a tener una vida triste.
Pararse al borde de las emociones, esconderse en un rincón agradable,
agarrarse las rodillas y respirar tranquilo, eso es congelar la vida.
Y es que no es una lucha fácil, cuando nos agarran de las muñecas para
convencernos de que la felicidad se encuentra en lo estable. No te acobardes,
no te aburras de lo hermoso, no huyas de lo que duele.
Morir sin mentiras, mentir sin sangre. Buscar lo evidente mientras perdemos
en el camino millones de sutiles, eso es congelar la alegría.
Y es que la contienda no es sencilla, cuando hay tantos juzgando nuestro
error, disparate, delito. No nos dejemos abatir, ya que el único crimen que
cometemos es hacer a los demás menos alegres, y éste comienza cuando nosotros
nos creemos infelices.
Vamos a hacer algo, explotar y
recomponernos. Combatir. Subir, bajar, correr, asustarnos, llorar, bailar,
hacer el amor, viajar. Sudar. Vamos a ser transparentes, aventureros,
diferentes.
La misión del grupo "Blank on Blank" es simple, y a la vez muy valiosa. Como reza el slogan de su grupo "We find lost interviews, you listen" se dedican a buscar entrevistas de personajes célebres que no habían salido a la luz pública, las editan, y les añaden animación.
Una de las que más me ha sorprendido de todas es ésta, Jim Morrison hablando en una entrevista radiofónica con Howard Smith, de por qué él considera que no hay nada malo en estar gordo, al contrario, habla de las maravillas de tener sobrepeso. Es divertidísimo y curioso, la entrevista es real, las voces son reales, y el hecho de que fuera grabada en 1969 y salga ahora a la luz me atrae aún más.
Pues sí, hoy día 25 de Febrero de 2013 mi Beatle preferido habría cumplido 70 años, y no podía faltar un post para honrar su memoria. Supongo que a partir de su comienzo en los Beatles todos habréis oído hablar de la historia, por lo que os contaré un poco cómo llegó este chico inglés a formar parte de la banda, mientras escucháis mi canción preferida del grupo, escrita por Harrison.
La historia de George es uno de esos ejemplos que a los del país de la CIA les gusta llamar "El sueño americano". Nació en el seno de una familia muy humilde, en una casa demasiado pequeña en la que a muchos les gusta resaltar ni siquiera tenían baño dentro, sino que tenían que salir al exterior para hacer sus necesidades. Supongo que este detalle llamará la atención porque Harrison nació en Liverpool, y no se si habréis estado alguna vez en Inglaterra, pero en invierno tener que salir a la intemperie para estas labores debió marcar la infancia del pobre George.
Cuentan que con solo 10 añitos, paseaba Harrison por su barrio cuando escuchó en casa de un vecino como sonaba una canción de Elvis Presley, y desde entonces se vio envuelto en un amor incondicional por la música. Tras ser ingresado en el hospital por nefritis, su padre le regaló su primera guitarra, y el futuro Beatle no tardó mucho en hacer buen uso de ella.
El primer grupo que formó se llamo The Rebels, y estaba compuesto por él, su hermano y Arthur Kelly, siguiendo la tendencia del popular "skiffle". Pero el destino había llevado a George a entrar en el Liverpool Institute for Boys, donde casualmente también estudiaba Paul McCartney. Ambos se conocían de encontrarse en el autobús yendo para la escuela, donde se sentaban y hablaban de música durante el trayecto. Pero no fue hasta que McCartney escuchó a Harrison tocar la guitarra en la escuela cuando le presentó a John Lennon y ambos le invitaron a formar parte de su grupo, que tras valorar muchos nombres, pasó a llamarse The Beatles.
Así fue como este chico de familia humilde pasó a convertirse en pieza fundamental del grupo más famoso de todos los tiempos, y pudo comprarse una gran mansión en la que tenía más de 5 baños, y todos estaban en el interior.
Pero quizás lo que yo destacaría de George y que queda muy bien reflejado en el documental "Living in the material world" de Martin Scorsese, es como tras ser diagnosticado de cáncer con metástasis en 2001 Harrison decidió planificar su muerte, de manera que a sus 58 años se fue tranquilo, en paz y dentro de lo que cabe, feliz.
Desde aquí deseo que sigas tocando la guitarra desde donde estés,
Supongo que muchos de vosotros habréis escuchado la canción "American Pie" de Don McLean, y como a mi, os gustará mucho. Pues bien, este post va de un fatídico accidente, que fue el que inspiró esta obra del músico americano. La tragedia de la que os hablo tuvo lugar el día 3 de Febrero de 1959, conocido mundialmente como "The day the music died"
Os pongo un poco en situación presentando a los protagonistas de esta historia, tres músicos jóvenes y con mucho talento, que seguro os suenan ellos y si no, sus canciones.
Buddy Holly
Músico norteamericano, nacido en 1936 y considerado iniciador del movimiento Rock&Roll en los 50, precursor de grupos de la talla de The Beatles, The Hollies, The Beach Boys, The Rolling Stones, el propio Don McLean o Bob Dylan, y esto con solo 5 años de trayectoria. Entre sus éxitos destaca "That'll be the day" con el grupo Buddy Holly & The crickets que vio la luz en 1957.
The Big Bopper
Americano como Holly, cuyo nombre real era Jiles Perry Richardson, aunque todos lo conocemos por su nombre artístico. Jiles lanzó su trabajo más popular, «Chantilly Lace», que fue la tercera canción más escuchada en 1958. Además de como cantante y autor, era conocido por ser una gran Disc jockey, y por ser un auténtico genio tocando la guitarra. Os dejo un vídeo de su actuación en el Show de Dick Clarck en Diciembre de 1958.
Ritchie Valens
Nombre real Ricardo Esteban Valenzuela Reyes, por lo que como habréis podido imaginar tenía origen mejicano, pero nació también en EEUU. Pionero del rock and roll, y para mi el caso más llamativo, ya que debido a la tragedia que os voy a contar, la trayectoria de Valens solo duró 8 meses. Quizás su nombre per se no os suene a todos, pero y si os digo "Para bailar la Bamba..." sí ¿verdad? pues Valens fue su creador. Bueno, en realidad La Bamba era una canción popular mejicana, de Son Jarocho, que él adaptó con ritmo de Rock&Roll, convirtiéndola en un éxito en 1958. Artistas de la talla de Carlos Santana, fueron inspirados por la música de este joven cantante, que el día que murió la música solo tenía 17 años.
Pues bien, como os decía el3 de Febrero de 1959, estos tres músicos se unieron a la gira "Winter Dance Party" en EEUU. Tras actuar en Iowa, Buddy Holly (cansado del autobús, que como entenderéis no tenía nada que ver con los que transportan músicos hoy en día) decidió alquilar una avioneta con sus compañeros y convenció a Roger Peterson, un piloto de solo 21 años, para que los llevara a Fargo, su próximo destino.
Dentro de los acontecimientos que llevaron a que estos tres músicos se encontraran juntos en el avión, cabe destacar que Ritchie se jugó su sitio en el mismo a cara o cruz con el guitarrista de Buddy Holly, y el bajista decidió ceder su asiento en el avión a Big Bopper, ya que este último no se encontraba bien. Así, después de empaquetar todos los instrumentos y acomodarse, los músicos despegaron en el avión con destino Dacota del Norte, el cual se mantuvo en el aire solo unos minutos. Aunque nadie sabe con certeza que ocurrió, todo apunta a que Peterson se encontró con una inesperada ventisca, perdió visibilidad y el control del avión, el cual cayó en picado sobre un campo de trigo, causando la muerte de los cuatro ocupantes.
De esta manera acabó la carrera de estos músicos, con una serie de coincidencias y acontecimientos aparentemente banales que los llevaron a estar sentados en ese avión esa noche de 1959.
No puedo evitar pensar que habría pasado si Buddy Holly no hubiese perdido la paciencia con el autobús, a lo mejor hubiese creado el mayor éxito de la historia del Rock una semana después, o tal vez sin su muerte, The Beatles no habrían sido lo que fueron, influenciados por el músico fallecido.
Del mismo modo, si por ejemplo algo tan nimio como el vuelo de una moneda hubiese sido distinto, y Ritchie hubiese perdido su sitio en el avión, quizás su carrera habría durado años y ahora disfrutaríamos de numerosos éxitos compuestos por él.
Lo cierto es que son tan casuales los hechos que provocaron el accidente, tan imposibles de controlar, que me hacen pensar que ya que en esta vida no es posible saber si alguna vez, cuándo y por qué nos estrellaremos, es importante que siempre disfrutemos del vuelo.
El 1 de Octubre de 1970, Janis Joplin grabó la fabulosa canción "Mercedes Benz", escrita junto con los poetas Michael McClure y Bob Neuwirth. Se distingue porque en ella Joplin pide a Dios que le conceda varios deseos, entre ellos un coche cuya marca da título a la canción. Uno de los elementos que la caracteriza es que es a capella, pero lo cierto es que no fue decisión voluntaria de la artista, 3 días después de grabar la base con la letra, Janis murió, por lo que no pudo terminarla. Posteriormente sin embargo, alguien hizo un mix de la misma, y añadió los instrumentos que no se encontraban en la versión original. Vamos a escucharla, que a mi esta canción me encanta, y ahora os sigo contando.
La intención de Joplin era hacer una crítica a la sociedad moderna en la que la posesión de dinero y bienes de lujo se considera sinónimo de felicidad, de hecho, la grabación comienza con ella diciendo lo siguiente: "I'd like to do a song of great social and political import." lo que significa que su objetivo era crear una canción de protesta, basada en un sarcasmo manifiesto y un gran sentido del humor. Esto último también lo apreciamos en la referencia que hace durante la canción al programa "Dialing for dollars" en el minuto 0:40, un show de la televisión americana de la época al que las personas iban para ganar dinero.
Pues como os iba diciendo, tras morir Janis dejó su canción "inacabada" y su hermana se convirtió en heredera de los derechos de la misma. La ironía de la historia es que dos décadas más adelante Mercedes Benz escuchó la canción y vio en ella una gran oportunidad para convertirla en banda sonora de uno de sus anuncios. La hermana vendió los derechos de uso de la canción a la marca, convirtiéndose éste en uno de los casos más claros de malversación de una pieza musical para su uso publicitario.
Así que ella intentando transmitir el mensaje de que poseer un coche de lujo no iba a hacer a nadie sentir mejor, y Mercedes Benz transformándolo en un jingle publicitario, la cosa no podía ir peor.
Aquí os dejo el anuncio original, de los años 90
Pero la tragedia final y ya esto es para darnos todos de cabezazos contra la pared, es que Mercedes usó para su 125 aniversario la canción de nuevo, pero ahora con una versión casi demoníaca de Estelle, el rapero David Banner y Daley, como si ésta fuera una parte de la identidad de la marca.